¿Te arriesgas a conducir?

 Te contaré una anécdota de cuando empecé a manejar un auto. Mi padre me enseñó en un estándar y en ese entonces la premisa era: "En automático cualquiera sabe, lo bueno es que aprendas en estándar, desarrollarás más pericia".

Hice rugir el motor cada vez que arrancaba, al no saber medir la fuerza de mi pisada en el acelerador, se me jaloneo al avanzar los primeros metros, me ponía muy tensa al cambiar las velocidades, me encogía al pasar un tope, como si con ello redujera mi peso y así se evitara el golpe por no haber bajado la velocidad a tiempo. También sentí que ocupaba todo el camino y que sería "imposible" coexistir por unos segundos en ese espacio junto a otro vehículo.

Te cuento esto porque no disfrutaba del recorrido, estaba tensa ya sea que fuera sola o acompañada. 

Tiempo después, un buen amigo me prestó su camioneta automática en un camino empedrado y me dijo: ¡Dale, es una zona segura!. Me coloqué en el asiento del conductor y al presionar el acelerador sentí que iba muy rápido, que no tenía el control. Me frené de golpe y dije que no quería seguir. Él me animó a continuar y a pesar de mi miedo lo intenté unos metros más.

No volví a agarrar un automático hasta varios años después. Y fue porque rompí mi paradigma de "los estándar son mejor que los automáticos", vi las bondades de manejar en automático porque podía concentrarme en mirar mis espejos y el entorno, medir mis distancias, reaccionar rápido ante las situaciones. Tomé el control y lo más importante desarrollé CONFIANZA en mi. 


Hoy, al manejar ya no me siento dominada por algo externo, mantengo el control sobre lo que está en mi dominio, sé que muchas de nuestras "complicaciones" son solo cuestión de perspectiva y esa sensación la extrapolo a mi vida. Disfruto la música y me lleno de energía. Ya no pretendo controlar absolutamente todo, intento fluir con la vida, con las personas, con las situaciones. 

La conclusión de hoy y la invitación que te hago es: cuando sientas que estás en "ese" momento de tu vida, arriésgate a romper paradigmas y viejas creencias, una experiencia maravillosa te espera en el otro extremo. 

¿Te arriesgas a conducir tu vida?

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